Una mirada a la planificación estratégica curricular
La educación es un
proceso de perfeccionamiento a lo largo de la vida vinculada a una visión ideal
del hombre y la sociedad, posibilitadora de los ideales humanos y a la vez, un
proceso de comunicación que supone una acción dinámica del educando con otros
sujetos y con su entorno. Su papel es altamente humano, estratégico y clave
para la construcción del futuro de una sociedad.
Está conformada por un conjunto de niveles y modalidades
vinculados entre sí y organizados para la consecución de objetivos comunes.
Para Peñaloza (1995) la educación es un proceso integral basado en los
principios de hominización, socialización y culturización. Mientras que
Sarramona (2000) la define en términos de un proceso que alude a un sistema
abierto y complejo donde los aprendizajes son el resultado de las acciones conscientes
del sujeto y no simples datos recibidos. Los autores antes señalados refieren a
la educación como proceso formal cuya esencia depende de la concepción que se
tenga del hombre y de la sociedad que se quiera formar.
El
currículo, como estrategia que materializa los fines de la educación, se fundamenta
en una concepción filosófica en cuanto la idea de hombre sobre el cual se
aplica y respecto de quien lo aplica, es así como en los primeros momentos del
currículo prevalecía la idea de hombre defendida por el positivismo, hoy aun cuando
persiste este paradigma también se piensa en el hombre como un ser complejo
activo, con una importante dimensión emocional y social, así como vinculado a
su tiempo y su contexto. De acuerdo a ese hombre se tendrá también la idea de
la sociedad que se quiere formar.
En
el currículo se materializan las exigencias de la sociedad, las políticas educativas
propuestas por el Estado y por las propias instituciones de educación superior.
El Estado diseña la política educativa para el desarrollo de la sociedad que
aspira construir, lo cual es posible lograr si las estructuras curriculares
garantizan un contenido programático o instrumental que desarrolle en el
educando su capacidad para desempeñarse en la profesión que ha seleccionado, un
contenido humanístico-social que fortalezca sus capacidades de interpretar y
transformar el medio y condiciones idóneas para la ejecución de lo planeado.
En efecto, el currículo es la estrategia por excelencia
utilizada para lograr los fines de la educación y satisfacer las necesidades
del entorno. Sin embargo, el diseño de un plan curricular ajustado a los
lineamientos curriculares del Estado y de la institución, en función de las
necesidades de la sociedad, no garantiza su éxito, ya que es necesario la
existencia de una gerencia académica comprometida con la institución que
viabilice su ejecución, asigne recursos y realice seguimiento de la puesta en
práctica del plan, con el fin de evaluarlo permanentemente y hacer los correctivos
oportunos para mantener su pertinencia.
En atención a lo
antes planteado emita su opinión sobre el actual diseño curricular y si este se corresponde con las exigencias
económicas, políticas y sociales de Venezuela.
El diseño curricular venezolano desde mi punto de vista está muy bien fundamentado ya sea en el área política, social y económica ya que presenta distintos proyectos para la mejora del aprendizaje de los y las estudiantes que reciben educación en nuestro país.
ResponderEliminarEs por esto que cumple con las exigencias establecidas.
En Venezuela se está impulsando una política educativa donde los sectores históricamente excluidos son la prioridad Dentro de los diferentes modalidades del sistema educativo bolivariano puedo definir sus característica más relevantes.
En primer lugar tenemos La Educación Inicial o Proyecto Simoncito es la primera fase de la Educación Bolivariana y tiene como finalidad el desarrollo integral de los niños y niñas entre cero y seis años o hasta que ingresen al primer grado de Educación Básica, con el fin de garantizar sus derechos a un desarrollo pleno, conforme al ciudadano que se quiere formar en una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural.
Destacando el derecho a una educación integral y de calidad, en los términos de equidad y justicia social como establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
El Subsistema de Educación Secundaria Bolivariana centra su atención en la formación integral de la adolescencia y la juventud, entre los 12 y 19 años aproximadamente. Ofrece dos alternativas de estudio: el Liceo Bolivariano y la Escuela Técnica Robinsoniana y Zamorana. El Liceo Bolivariano tiene como finalidad principal formar al y la adolescente y joven con conciencia histórica e identidad venezolana, potencialidades y habilidades para el pensamiento crítico, cooperador, reflexivo y liberador, que le permita, a través de la